LENGUAJE: PRAXIAS

La realización de actividades en las que se trabajen la tonicidad y movilidad de los órganos que intervienen en la producción de los fonemas (de los sonidos del habla), es de gran importancia. Tengamos en cuenta, que para hablar, debemos ser capaces de tener gran agilidad en la lengua, hacerla vibrar por ejemplo para hacer la rr, tener fuerza, etc.

Por ello debemos trabajar todos estos órganos fonoarticulatorios: labios, lengua, músculos maseteros (se observan al apretar los molares), músculos buccinadores (las mejillas). Lo haremos con lo que vamos a denominar praxias. Es preferible realizarlas frente a un espejo para que el niño observe cómo se realizan correctamente.

Praxias faciales:

  • Jugar a ser monstruos: enseñar los dientes hacia delante o hacia atrás.
  • Trabajar las diferentes expresiones faciales: contento, triste, sorpresa, susto, etc.
  • El juego ¿Quién es quién? ya que posee imágenes de personajes con diferentes expresiones faciales.

Praxias linguales:

  • Sacar y meter la lengua, primero despacio y luego rápida y sucesivamente. Mover la lengua arriba y abajo siguiendo el mismo patrón.
  • Mover la lengua de derecha a izquierda, tocando las comisuras. Se pueden untar las comisuras con miel, azúcar, nocilla, etc.
  • Tocar con la punta de la lengua los dientes superiores y los inferiores alternativamente.
  • Con la punta de la lengua empujar alternativamente las dos mejillas.
  • Pasear la punta de la lengua alrededor de los labios en un movimiento rotatorio.
  • Chasquear la lengua. Dar golpecitos suaves con la lengua detrás de los dientes de arriba, tocando los alvéolos y haciendo unos pequeños ruiditos.
  • Imitar sonidos de distintos animales (serpiente, abeja, caballo, etc).

Praxias labiales:

  • Hacer morritos moviéndolos hacia un lado y hacia otro. Imitar un pez, un conejo, un avión, dar besos, etc.
  • Coger un lápiz entre el labio superior y la nariz. Sujetar un lápiz con los labios.
  • Sorber un líquido con una pajita de refresco.

Ejercicios de mejillas y mandíbula:

  • Inflar y desinflar las mejillas con aire.
  • Abrir y cerrar la boca a diferentes velocidades.
  • Mover la mandíbula inferior de un lado a otro.

Estos son solo unos ejemplos de los ejercicios que se pueden realizar.

Cristina y Sara.

 

 

Aprendemos juntos

APRENDEMOS JUNTOS

Un carácter diferenciador de nuestro centro es la cooperación e implicación de nuestros alumnos en la vida del Colegio

En la educación de nuestros alumnos es importante el esfuerzo para que sean personas colaborativas, innovadoras, creativas, con capacidad de esfuerzo e ilusión. El hecho de tener en el colegio niños de distintas edades es una fuente de desarrollo para pequeños y mayores favoreciendo en ellos hábitos de relación y de colaboración.

Desde pequeños, los  alumnos participan en muchas iniciativas de servicio al Colegio y a sus compañeros con actividades que tienen como finalidad potenciar el respeto por el otro y desarrollar la responsabilidad individual y compartida, disfrutando juntos.

Algunas de estas  experiencias  han quedado patentes en la celebración de la Navidad donde los mayores se hermanaron por clases con los pequeños y les prepararon talleres, representaciones, villancicos, bailes y un montón de actividades para compartir.

Estas actividades enriquece a nuestros “mayores” proporcionándoles  la oportunidad de hacerse responsables de los más pequeños del centro, acompañándoles en el descubrimiento de aprendizajes alternativos.

Por otra parte nuestro “peques” se enriquecen de esta experiencia al tener “maestros” diferentes a los que  admirar y porque no también enseñar.

Esther y Marina

Los beneficios de las mascotas

Como el día 17 se celebra San Antón y, con ello, el cariño por nuestras mascotas, queremos recordar los beneficios que éstos tienen para nuestros hijos. Os remitimos a un artículo que deja constancia de ello.

Tomado de: http://www.veterinario-vetersalud.com/informacion-beneficios-para-los-nios-de-tener-perro-264.html

LOS BENEFICIOS DE TENER PERRO PARA LOS NIÑOS

Desde la prehistoria hasta nuestros días, los animales domésticos han desempeñado un papel muy importante (relevante) en la relación con los niños. Gracias a esa estrecha convivencia, son modelos a seguir para las distintas etapas de desarrollo de los pequeños, y les enseñan valores tanto fundamentales, como conocimientos básicos sobre la vida y la muerte, el crecimiento, el sexo y la reproducción, la salud, el dolor y la enfermedad, la  higiene y los cuidados básicos sobre alimentación, y un largo etc. que iremos desarrollando a lo largo del artículo.

En los años 80, el National Institute of Health, comenzó a investigar, y fue en 1987 cuando publicó su primer gran trabajo: “Salud y beneficios de los animales de compañía”. No ha sido hasta hace pocos años cuando se ha incidido en estudios más profundos que constatan los beneficios sobre nuestros hijos en la tenencia de una mascota en casa.

 

El papel de los Animales en el Desarrollo Infantil

Un importante número de estudios empíricos han investigado cómo los niños interactúan con las mascotas y su visión en la relación con los animales (mascotas incluidas). Estos estudios se han basado en:

1.   Observación de las interacciones reales entre el niño y el animal doméstico

2.   Entrevistas con los niños, donde se examinaron, tanto sus creencias en general hacia las mascotas, como sus actitudes en particular con la suya propia y del entorno familiar.

Estos estudios han terminado demostrando la ínter actuación de los menores con animales domésticos. Por ejemplo, los niños pequeños (2-3 años) tienen más probabilidades de golpear, empujar, o agarrar a sus mascotas (comportamientos que podrían ser considerados agresivos) que los niños mayores. De 3 a 4 años de edad, los niños tienden a acariciar a sus mascotas más que dedicarse a otras conductas, mientras que los niños de entre 5 y 6 años de edad, en general abrazan, estrujan y masajean a sus animales de compañía, lo que sugiere un contacto más sofisticado y “suave”, con patrones y relaciones sociales más empáticos. Estos cambios basados ​​en la edad y en los citados patrones de comportamiento de las interacciones con los animales domésticos van, generalmente, paralelos a los cambios que sufren los niños en el desarrollo de los patrones de interacción con los seres humanos, incluidos los padres, hermanos y compañeros.

El examen de las actitudes de los niños hacia las mascotas revela que muchos de ellos desarrollan una rica gama de atributos sociales hacia estos animales. Algunos de estos atributos – sobre todo el amor y el afecto, el compañerismo y la intimidad – los utilizan los niños en sus relaciones con otras personas , pero otros atributos – por ejemplo, la propiedad y el entretenimiento – se atribuyen únicamente a los animales domésticos. Considerando los atributos de la compañía y el cariño y el afecto, la mayoría de niños entrevistados valoran de forma muy elevada estas características en sus propias mascotas, pero no así en las mascotas de sus amigos o vecinos.   (A modo de comparación, los hermanos tienden a obtener unas puntuaciones altas en compañía, pero no en el amor y el afecto, mientras que lo contrario es el caso de las calificaciones de los abuelos.) En su conjunto, estos resultados sugieren que las relaciones de los niños con animales conocidos, especialmente los animales domésticos, son únicos y diferentes con respecto a sus relaciones con los demás en su mundo social. Por tanto, la relación con

 

las mascotas normalmente es complementaria a estas otras, y no un sustituto para las relaciones humanas.

En una nueva investigación sobre los vínculos entre los seres humanos y los animales, los terapeutas han descubierto que las mascotas proporcionan inesperados beneficios psicológicos para los niños más allá de lo obvio.
Y muchas de las mismas cualidades que hacen que las mascotas sean beneficiosas para los niños, los hacen útiles en la psicoterapia infantil, desde la construcción de una relación con pacientes infantiles difíciles de tratar, hasta reforzar la autoestima de los pequeños traumatizados.
La gente siempre ha amado a sus mascotas, pero ahora estamos descubriendo formas específicas para aprovechar los beneficios de estar con un animal en la psicoterapia, dijo el Dr. Samuel B. Ross, director ejecutivo de “Servicios de Green Chimneys niños” en Brewster, Nueva York, donde los animales se utilizan en el tratamiento de niños con trastornos emocionales.
Para los niños, una estrecha relación con un animal doméstico ha demostrado ser  beneficiosa en un estudio tras otro. Por ejemplo, en la investigación con niños en edad preescolar, psicólogos de la Universidad Estatal de Oregon encontraron que, enseñar a los niños a cuidar un cachorro, aumenta sus capacidades sociales para el futuro. Tener mascota hace que los niños cooperen más y participen mas, dijo la Dra. Sue Doescher, psicóloga involucrada en el estudio. Tener una mascota mejora la capacidad de los niños para desarrollar habilidades, como por ejemplo ser responsables, o ponerse en el lugar del animal y tratar de sentir cómo el animal se siente. Y esta empatía la pueden aplicar después hacia las relaciones con otros niños.”

 

¿Y porqué una mascota?

Una mascota es capaz de educar socialmente a un  niño, debido a sus capacidades de relación, ya que el grado de desarrollo de los circuitos cerebrales de los animales de los que hablamos, les permite aprender y estructurar conductas.

Los animales de compañía son capaces de descifrar las señales emitidas por los humanos, interpretando nuestros estados mentales y deducir nuestras intenciones.

·       El perro en particular:

Da ejemplo de expresividad, aceptación, fidelidad y lealtad, satisfacción ante pequeños regalos, enseña a los niños a saber estar solos si es necesario, a adaptarse a las normas de la familia y de la convivencia.

·       El gato en particular:

Enseña autonomía e independencia, el “no” (ya que no siempre responde a las peticiones de juego o interactividad con el niño), y entrena a los niños a ser observadores y precavidos.

 

¿Cuáles son los beneficios de tener mascota para los niños?

1.   Beneficios para la salud:

a.   Disminuye el stress, lo que ayuda a que sean  niños menos agresivos.

b.    Mejora la autoestima y el bienestar psicológico, pues se sienten muy queridos por su mascota y, al cumplir con la obligación de alimentarlos, limpiarlos y cuidar de ellos, estamos creando en su interior una sensación de utilidad y motivación muy positivas.

c.    Disminuye el número de afecciones psicosomáticas: ansiedad, dolor de cabeza o abdominal, alteraciones del apetito, o problemas cutáneos.

d.    Exige un incremento en la actividad física, hecho de relevada importancia, dado el sedentarismo que hoy en día padecen nuestros hijos.

e.   Regula el ritmo cardiaco y la tensión arterial, el mero acto de acariciar nuestra mascota.

f.      Es un escape para los impulsos de acicalamiento de los residuales de primates que aún conservamos

2.   Beneficios socioeducativos:

a.   El niño que pasea un perro se beneficia de las relaciones sociales en la calle al atraer la atención de otros viandantes e iniciar conversaciones, estableciendo incluso nuevas relaciones.

b.    Acelera el desarrollo psicomotor a través del juego, el ejercicio, la persecución, las risas, etc.

c.    Ejerce un papel de protección que comparte con los progenitores: no sólo papá y mamá son los que me quieren y me cuidan. Les aporta seguridad cuando los padres están ausentes.

d.    Invita a los niños a imitar a los adultos en su rol de cuidadores, por lo que ellos pasan a ser los papás de la mascota y esto hace que desarrollen el valor de la responsabilidad.

e.   Proporciona un vínculo con la realidad para mejorar la estabilidad emocional

f.      Se crea una relación de confianza mutua que promueve el conocimiento de sí mismo

g.    Proporciona aceptación y amor sin prejuicios

h.    Ofrece una enseñanza natural sobre conceptos como el nacimiento, parto, enfermedad, dolor, muerte, sexualidad, etc. con lo que se convierte en su profesor particular en la escuela de la vida.

Además de los beneficios descritos en los niños sanos, hay una larga lista de aptitudes positivas que se usan hoy en día en fisioterapia infantil, en la terapia asistida con animales para niños con minusvalías físicas o con trastornos mentales, como el autismo, el síndrome de Asperger, la hiperactividad y las discapacidades psíquicas, etc.

 

¿Cómo elegir un juguete adecuado para nuestros hijos?

Qué importante es la educación de nuestros hijos. Empezando por la forma de alimentación, el colegio al que van a ir, el ocio… y, ¡cómo no, los juguetes! Por eso os queremos ayudar en la elección de los mismos con las siguientes pautas y consejos.

Tomado de: http://kidshealth.org/parent/en_espanol/seguridad/safe_toys_esp.html#

CÓMO ELEGIR UN JUGUETE ADECUADO PARA NUESTROS HIJOS

Los fabricantes siguen ciertas pautas y clasifican la mayoría de los nuevos juguetes de acuerdo a grupos de edades. Pero, probablemente, lo más importante que puede hacer un padre es supervisar el juego.

La Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de los Estados Unidos (CPSC, por su sigla en inglés) reglamenta y monitorea estrictamente los juguetes. Desde el año 1995, cualquier juguete fabricado en los Estados Unidos (o importado al país) debe cumplir con las normas de la CPSC.

Aquí incluimos algunas pautas generales para recordar al comprar juguetes:

* Los juguetes de tela deben contar con una etiqueta que indique que son resistentes a las llamas, o que las retardan.

* Los juguetes de peluche deben ser lavables.

* La pintura de los juguetes no debe contener plomo.

* Los materiales para actividades manuales y artísticas no deben ser tóxicos.

* Los crayones y las pinturas deben indicar en el envase que cumplen con la norma ASTM D-4236. Esto significa que han sido evaluados por la American Society for Testing and Materials (ASTM).

Asegúrese de que los juguetes no sean demasiado ruidosos para su hijo. El ruido de algunos sonajeros, juguetes para oprimir, musicales o electrónicos puede ser tan elevado como el de una bocina de automóvil (o incluso más fuerte si el niño lo coloca directamente sobre los oídos) y puede dañar la audición.

 

JUGUETES ADECUADOS PARA CADA EDAD

Lea siempre las etiquetas para asegurarse de que el juguete es adecuado para la edad del niño. Las pautas publicadas por la CPSC y otros grupos pueden ser útiles para tomar esas decisiones de compra. Aun así, utilice su propio juicio y tenga en cuenta el temperamento, los hábitos y el comportamiento de su hijo cada vez que adquiera un nuevo juguete.

Tal vez crea que un niño avanzado, en comparación con sus pares, puede manipular juguetes para niños mayores. Pero los niveles de edades de los juguetes se determinan de acuerdo con factores de seguridad, no según la inteligencia o la madurez del niño.

Aquí incluimos algunas pautas específicas para cada edad que usted puede tener en cuenta:

Para bebés, niños que ya caminan y niños en edad preescolar

* Los juguetes deben ser lo suficientemente grandes – por lo menos 1¼ pulgada (3 centímetros) de diámetro y 2¼ pulgadas (6 centímetros) de longitud – de manera que no se puedan tragar o queden atascados en la tráquea. Puede adquirir un tubo de prueba para determinar si el juguete es muy pequeño. Estos equipos son tubos diseñados con aproximadamente el mismo diámetro que la tráquea de un niño. Si un objeto cabe dentro del tubo, es demasiado pequeño para el niño. Si no puede conseguir uno de estos productos, puede utilizar el tubo interior del rollo de papel higiénico.

* Evite las canicas, las monedas, las pelotas y los juegos con pelotas de un diámetro inferior a 1,75 pulg. (4,4 cm) ya que pueden quedar atascados en la garganta, arriba de la tráquea, e impedir la respiración normal.

* Los juguetes que funcionan a baterías, deben contar con receptáculos para baterías que se cierren con tornillos, de manera que los niños no los puedan abrir. Las baterías, y los líquidos que puedan derramar estas baterías, presentan un gran peligro para el niño. Entre estos peligros se encuentran la asfixia, los sangrados internos y las quemaduras por productos químicos.

* Cuando verifique la seguridad del juguete para un bebé o un niño pequeño que ya camina, asegúrese de que sea irrompible y lo suficientemente fuerte para resistir las mordidas. Además, asegúrese de que no tenga lo siguiente:

ü  bordes filosos o piezas pequeñas como ojos, ruedas o botones que se puedan desprender.

ü  puntas pequeñas que al introducirse en la boca puedan llegar a la garganta del niño.

ü  cintas, hilos o cordones de más de 7 pulgadas (18 centímetros).

ü  piezas que puedan pellizcar los pequeños dedos del niño.

* La mayor parte de los rodados pueden utilizarse una vez que el niño es capaz de sentarse correctamente sin ayuda – pero lea las recomendaciones del fabricante. Los juguetes con ruedas, como los caballos que se balancean o los carritos, vienen con cinturones o cintas de seguridad y son lo suficientemente estables y seguros para evitar que se volteen.

* Los juguetes de peluche y otros juguetes que se venden o que se regalan en las ferias ambulantes, o en las máquinas expendedoras, no están obligados a pasar ninguna prueba de seguridad. Observe con cuidado los juguetes que ha obtenido de una feria para ver si tienen piezas flojas o bordes filosos antes de dárselos al niño.

Para niños en edad escolar

* Las bicicletas, los monopatines, las patinetas y los patines de ruedas deben utilizarse siempre con cascos que cumplan con las normas de seguridad actuales. También se recomienda el uso de otros equipos de seguridad, como guantes, muñequeras y rodilleras. En las etiquetas encontrará información sobre si estos equipos cuentan con la certificación de CPSC o Snell.

* Las redes deben estar correctamente construidas y bien sujetas a los aros de básquet para que no se conviertan en un riesgo de estrangulamiento.

* Los dardos y las flechas de juguete deben tener puntas blandas o ventosas en los extremos; no deben tener puntas duras.

* Las pistolas de juguete deben ser de colores vivos para que no puedan ser confundidas con las armas reales y debe enseñarles a los niños que jamás deben apuntar a otra persona con un dardo, una flecha o una pistola.

* Los niños menores de 16 años no deben tener pistolas de aire comprimido o rifles de municiones de plástico.

* Los juguetes eléctricos deben contar con el rótulo de UL, que indica que cumplen con las normas de seguridad establecidas por Underwriters Laboratories.

Lograr que los juguetes continúen siendo seguros en la casa.

Después de comprar juguetes que no presentan peligros, también es importante asegurarse de que los niños sepan cómo usarlos. La mejor manera de lograrlo es supervisarlos mientras juegan. Al jugar con sus hijos usted les enseñará que se puede jugar de una manera segura y divertirse al mismo tiempo.

Los padres deben hacer lo siguiente:

* Enseñar a los niños a guardar los juguetes.

* Revisar los juguetes regularmente para asegurarse de que no estén rotos y que se puedan usar:

ü  Los juguetes de madera no deben tener astillas.

ü  Las bicicletas y los juguetes para usar al aire libre no deben estar oxidados.

ü  Los juguetes de peluche no deben tener costuras rotas ni partes expuestas que se puedan quitar.

* Tire los juguetes rotos o repárelos inmediatamente.

* Guarde los juguetes para usar al aire libre cuando no estén en uso. Así evitará que queden expuestos a la nieve o la lluvia.

Y asegúrese de que los juguetes estén limpios. Algunos juguetes de plástico se pueden lavar en el lavaplatos, pero primero debe leer las indicaciones del fabricante. Otra opción es mezclar jabón antibacteriano o detergente para vajillas suave con agua caliente en un pulverizador y utilizar la solución para limpiar los juguetes, sin olvidar enjuagarlos.

Objetos peligrosos

Los niños pueden verse tentados por muchos objetos que no son juguetes. Es importante mantenerlos alejados de los siguientes peligros:

* fuegos artificiales

* fósforos

* tijeras afiladas

* globos (los globos desinflados o rotos pueden producir asfixia o hacer que el niño se atragante)

Carmen Pérez e Itsaso Muñoz