Mediacion entre iguales

MEDIACIÓN ENTRE IGUALES

En Secundaria se quiere trabajar un aspecto muy importante para nuestros alumnos:La mediación entre iguales ,que les proporciona las herramientas necesarias para actuar en situaciones que se requiera.  Comenzamos con un vídeo representativo : En el conflicto podemos ganar todos 

Así como un artículo en el que os damos los aspectos más importantes a tener en cuenta para este proyecto, tan importante para la formación integral de nuestros alumnos.

¿Qué es la Mediación?       

La mediación es un proceso en el que dos personas que tienen un conflicto tratan de resolverlo, de manera conjunta, con la ayuda de otra persona, el mediador, que se ha preparado para ayudarles a encontrar una solución mutuamente aceptada.

Es un proceso voluntario, en que la solución la estableceréis vosotros mismos, de común acuerdo.

Es un proceso confidencial. Nada de lo tratado se comentará fuera de las sesiones de mediación.

Es un proceso eficaz. La experiencia  nos dice que el cumplimiento de los acuerdos es superior al de otras vías de solución.

Es un proceso educativo. Nos ayuda a aprender a colaborar con el otro para superar nuestras dificultades, a no hacer uso de la violencia, a respetar los intereses y necesidades de los demás, a hacernos responsables de nuestra propia situación, a buscar soluciones por nosotros mismos, a anticipar las consecuencias de nuestros actos, a ser más autónomos.

¿Hay unas condiciones para acudir?

Sí, hay unas condiciones básicas e imprescindibles, que se tienen que cumplir:

  • Querer solucionar el problema y estar dispuesto a colaborar con la otra parte.
  • Estar dispuesto a decir  la verdad.
  • Respetarse mutuamente.
  • Mantener la confidencialidad.

No está permitido insultar, gritar, faltar al respeto ni agredir.

¿Qué hacen nuestros mediadores?

Los mediadores y mediadoras son alumnas y alumnos que han recibido formación para desarrollar su labor y que actúan por parejas.

Ellos y ellas van a tratar de ayudar a encontrar, una solución a los problemas de los alumnos.

Los mediadores no juzgan, no dan soluciones, buscan que ambos salgan beneficiados, son neutrales y se comprometen a mantener en secreto lo hablado en las sesiones de mediación.

Si los mediadores o mediadoras consideran que no pueden ayudar o conocen situaciones especialmente graves o que requieren la intervención de un profesional, solicitarán ayuda a los profesores responsables del Servicio de Mediación.

Pasado un tiempo, los mediadores/as, se pondrán en contacto con vosotros para supervisar el cumplimiento del acuerdo que hayan elaborado.

¿Qué pasos sigue la Mediación?

  • Cada uno de los alumnos explican lo que ha pasado, desde su propio punto de vista.
  • Ambas partes se ponen de acuerdo sobre cuál es el problema.
  • Proponen distintas soluciones. Evalúan conjuntamente las distintas propuestas.
  • Una vez aceptada por ambos una solución, se redacta un acuerdo por escrito y se firma tanto por los mediadores como por las dos partes.
  • Se establece un plazo para la revisión y seguimiento del cumplimiento del acuerdo.

¿Qué conflictos trataremos  en Mediación?

Se tratan  la mayoría de conflictos surgidos de la relación entre los alumnos y alumnas:

  • Hacer correr rumores negativos, insultos, motes, quejas, malentendidos, amenazas, malas relaciones, peleas, diferencias de opinión,   discusiones, desacuerdos… etc.
  • Amistades o relaciones de compañerismo deterioradas.
  • Personas que te molestan o incordian.
  • Situaciones que desagradan o que te parecen injustas
  • Faltas que no son consideradas como  conductas gravemente perjudiciales para la convivencia  en nuestro  Reglamento de Régimen Interno.

Tras la solicitud, los responsables del servicio, asesorados por el Departamento de orientación, valorarán si el caso es apropiado para Mediación. En este caso se propone los mediadores/as que consideren idóneos para que los acepten o soliciten otros, estableciéndose la fecha y hora de la primera sesión.

Esther y Marina

Televisión: ¿modelo de violencia?

La violencia tiene un gran impacto en TV. Las investigaciones afirman que el 85% de los programas de ficción contiene violencia. Para hacernos una idea, un adolescente, antes de acabar este período evolutivo, habrá contemplado más de 13.000 muertes.

La contemplación de la violencia provoca violencia o al menos eso es lo que se supone, pero es difícil de demostrarlo empíricamente. Las variables que estarían implicadas en el impacto negativo de la violencia televisiva pueden ser las siguientes.

1. El contexto donde ocurre esa violencia. Si los contextos violentos que se nos ofrecen son similares a nuestro medio vital habitual, se podría dar un aumento de las actuaciones violentas por identificación con las mismas. La mayor parte de la violencia en TV ocurre en contextos interpersonales muy similares a nuestras propias vivencias.

2. La justificación de la violencia. La violencia gratuita tiende a aumentar el comportamiento violento, en la mayoría de las situaciones violentas que aparecen en la pequeña pantalla no se presenta como el último recurso sino más bien como el único. Los menores pueden acaba pensando que el ser violento es el único modo de ser.

3. El contenido de la justificación. Qué se nos puede decir con esa violencia. Los héroes violentos suelen erigirse en portadores de la verdad y la justicia, y dictaminan la bondad de los hechos por encima de los criterios éticamente aceptados por la sociedad.

4. La persona que percibe la violencia: Evidentemente la receptividad de la persona que está expuesta a las acciones violentas en la televisión depende de muchas variables, las principales podrían ser las siguientes:

▪ Grado de frustración con el que se encuentre el televidente (situación puntual que acentúa la contemplación de la violencia).

▪ Agresividad del perceptor (los más agresivos tienden a actuar de forma más violenta cuando ven violencia).

▪ En el caso de los niños hay que añadir la fragilidad de sus criterios éticos, que les hace aceptar las expresiones violentas sin discernir su idoneidad.

La asunción de la violencia por parte de los más pequeños se puede explicar a través de distintos mecanismos psicológicos. Los más destacados podrían ser los siguientes:

IDENTIFICACIÓN con los personajes de los programas televisivos. Mecanismo de raíces psicodinámicas que nos habla de la adopción como propia de las características del héroe por parte del niño.

IMITACIÓN: La imitación de un modelo socialmente aceptable, el héroe, por parte del menor.

AGUDIZACIÓN: La violencia incrementaría el comportamiento violento de sujetos propensos a la misma. Actuaría como estímulo desencadenante en aquellos niños especialmente inquietos.

ANSIEDAD: El temor ante el entorno que se nos presenta como violento, conduce a respuestas defensivas que pueden producir respuestas de imitación, que en este caso serán respuestas violentas.

ASOCIACIÓN: Se trata de asociar que ante situaciones de conflicto la única respuesta posible es la respuesta violenta. La repetición de este mecanismo va a generar otro proceso:

ACTIVACIÓN DEL INDIVIDUO: La repetición de respuestas violentas va a disminuir el umbral de sensibilidad del niño ante la misma y le va a facilitar emitir respuestas similares.

DESENSIBILIZACIÓN: Ley de la Habituación ante la repulsa de la violencia. La sucesiva exposición ante situaciones violentas produce que el niño cada vez sienta menos malestar ante las mismas. Esto podría explicar el silencio en los procesos de victimización entre iguales. Para un niño que está acostumbrado a aceptar las respuestas violentas no le va a suponer nada ver como maltratan a otro niño.

Pero el proceso de aceptación de la violencia televisiva y su traspolación a la vida real no sólo depende de variables individuales del niño. También la actitud familiar ante esta violencia influencia y facilita esa posible traspolación de la que hablamos. Entre las variables familiares implicadas en la repercusión de la violencia televisiva en los más pequeños estarían:

1. Comportamiento violento de los padres: un patrón de comportamiento violento por parte de algún progenitor o de ambos sumado a la contemplación de violencia en televisión puede aumentar las respuestas violentas en los niños, además de su justificación.

2. La contemplación de programas violentos por los padres: sobre todo cuando esta contemplación no es criticada, puede inducir a los menores a entender que si sus padres no condenan dicha violencia es que la misma es aceptable y, por tanto, ellos la pueden imitar con tranquilidad.

Parece que hasta ahora estamos hablando sólo de series de ficción con personajes humanos, pero de la violencia tampoco se escapan los dibujos animados y las series de animación. En los dibujos animados las secuencias violentas son muy frecuentes. Los datos empíricos nos revelan datos sorprendentes:

El 40 % de las conductas violentas son ejecutadas por los protagonistas.

El 66% de las mismas no se producen como defensa ante nada.

El 75 % de las consecuencias de la violencia no aparecen o son mucho menores que en las de las de ficción reales.

La mayoría de las veces las conductas violentas están justificadas por un fin (amistad, justicia…)

No perdamos de vista que la abundancia de programas violentos a los que sometemos a los menores y la falta de respeto por parte de las cadenas televisivas en su compromiso de crear y cuidar franjas de contenido infantil no dejan de ser un maltrato institucional y social a la infancia. Sin embargo, que la violencia contemplada se plasme en la conducta personal dependerá, en buena parte, de la respuesta que den todos aquellos que tienen responsabilidades educativas sobre los niños: la familia, la escuela y los medios de comunicación.

Texto adaptado de:/ntic.educacion.es/v5/web/padres/videojuegos/television_infancia_violencia/

Imagen tomada de: http://jsmactividadesinfantiles.blogspot.com.es/p/tipos-de-violencia.html

 Carmen Pérez e Itsaso Muñoz

Fomentar la creatividad en los niños

La creatividad es una actitud que todos los individuos poseemos, más o menos desarrollada, para producir ideas y soluciones nuevas.

Un buen desarrollo de este aspecto es muy importante para los niños ya que:

– Les ayuda a expresarse por sí mismos

– Desarrolla su pensamiento abstracto

– Aumenta la conciencia de uno mismo.

– Les permite hacer elecciones y resolver problemas

– Desarrolla en ellos destrezas sociales, de integración  y de comunicación.

Desde que nace, el ser humano tiene la capacidad de crear.

En los niños, esta actividad experimental requiere de libertad para crear, pero también necesita la ayuda de un guía, de un maestro creativo para apoyarla. Esto es, no hay que reprimir la creatividad en el niño, pero no basta con dejarlo que experimente a su aire.

¿Qué podemos hacer para favorecer la creatividad en nuestros hijos?

Incentiva su curiosidad. Entre los 3 y 10 años se les puede formular preguntas como: “¿Qué pasaría si las personas volaran?”, “¿en qué se parecen un gato y un elefante?”. Obviamente, no existen respuestas buenas o malas, lo que importa es que se les permita expresar o lanzar muchas ideas a partir de un tema, que utilicen su imaginación y encuentren múltiples respuestas a una pregunta.

Inventad historias juntos. Busca dos palabras que no guarden relación aparente (por ejemplo, bruja y economía), y cread entre los dos un cuento en el que aparezcan ambas. Además de pasar un buen rato, se incentiva la capacidad de comprensión, abstracción y expresión verbal.

Ofrécele gran variedad de materiales y de experiencias creativas: trazar, pintar, esculpir, acudir a museos, trabajar con arcilla, etc. La plastilina es una gran opción ya que a partir de ella los niños empezarán a moldear sus propias figuras.

Descubre sus intereses. Si, por ejemplo, le gustan los animales, puedes proponerle pintar un zoo o realizar un collage con fotos de animales que encontréis en las revistas… Sea cual sea la actividad que vayáis a realizar, enfócala hacia algo que a tu hijo le guste.

No le digas qué dibujar o pintar, déjalo que eche a volar su imaginación, pero pregúntale sobre lo que ha dibujado y lo que quiere representar.

Deja que se equivoque. El miedo a fallar es un temor aprendido que los niños pequeños ni tienen. Es importante  permitir que cometan errores, sólo así se constituirán nuevos aprendizajes.

(Resumen de un artículo de todopapas.com)

César y Elena