Fomentar la creatividad en los niños

La creatividad es una actitud que todos los individuos poseemos, más o menos desarrollada, para producir ideas y soluciones nuevas.

Un buen desarrollo de este aspecto es muy importante para los niños ya que:

– Les ayuda a expresarse por sí mismos

– Desarrolla su pensamiento abstracto

– Aumenta la conciencia de uno mismo.

– Les permite hacer elecciones y resolver problemas

– Desarrolla en ellos destrezas sociales, de integración  y de comunicación.

Desde que nace, el ser humano tiene la capacidad de crear.

En los niños, esta actividad experimental requiere de libertad para crear, pero también necesita la ayuda de un guía, de un maestro creativo para apoyarla. Esto es, no hay que reprimir la creatividad en el niño, pero no basta con dejarlo que experimente a su aire.

¿Qué podemos hacer para favorecer la creatividad en nuestros hijos?

Incentiva su curiosidad. Entre los 3 y 10 años se les puede formular preguntas como: “¿Qué pasaría si las personas volaran?”, “¿en qué se parecen un gato y un elefante?”. Obviamente, no existen respuestas buenas o malas, lo que importa es que se les permita expresar o lanzar muchas ideas a partir de un tema, que utilicen su imaginación y encuentren múltiples respuestas a una pregunta.

Inventad historias juntos. Busca dos palabras que no guarden relación aparente (por ejemplo, bruja y economía), y cread entre los dos un cuento en el que aparezcan ambas. Además de pasar un buen rato, se incentiva la capacidad de comprensión, abstracción y expresión verbal.

Ofrécele gran variedad de materiales y de experiencias creativas: trazar, pintar, esculpir, acudir a museos, trabajar con arcilla, etc. La plastilina es una gran opción ya que a partir de ella los niños empezarán a moldear sus propias figuras.

Descubre sus intereses. Si, por ejemplo, le gustan los animales, puedes proponerle pintar un zoo o realizar un collage con fotos de animales que encontréis en las revistas… Sea cual sea la actividad que vayáis a realizar, enfócala hacia algo que a tu hijo le guste.

No le digas qué dibujar o pintar, déjalo que eche a volar su imaginación, pero pregúntale sobre lo que ha dibujado y lo que quiere representar.

Deja que se equivoque. El miedo a fallar es un temor aprendido que los niños pequeños ni tienen. Es importante  permitir que cometan errores, sólo así se constituirán nuevos aprendizajes.

(Resumen de un artículo de todopapas.com)

César y Elena